Cuando se padece miocardiopatía dilatada (MCD), el corazón puede tener dificultades para bombear la sangre necesaria para satisfacer las necesidades del cuerpo. Esto puede provocar síntomas que se conocen comúnmente como insuficiencia cardíaca.

Reconocer y tratar estos síntomas no se limita a los datos médicos: se trata de reducir la carga sobre el corazón para que pueda mantener su vida diaria y su bienestar.

Los signos de la MCD pueden variar mucho. En las primeras etapas, es posible que se sienta completamente normal. En otros casos, los síntomas pueden incluir:

  • Respiración y energía: dificultad para respirar (especialmente durante la actividad física o al estar acostado) y fatiga persistente.
  • Ritmo cardíaco: Palpitaciones, latidos cardíacos rápidos o sensación de “aleteo” en el pecho.
  • Equilibrio de líquidos: Hinchazón en las piernas, los tobillos o los pies, y distensión abdominal.
  • Otros signos: Mareos, desmayos o sensación de pesadez o dolor en el pecho.

Dificultad para respirar

Hinchazón de tobillos, pies, piernas y abdomen

Palpitaciones (latidos irregulares del corazón)

Fatiga

Dolor, molestias o sensación de opresión en el pecho

Mareos y desmayos

Los médicos utilizan la clasificación de la Asociación Cardíaca de Nueva York (NYHA, por sus siglas en inglés) para describir cómo se siente y cuál es su nivel de actividad.

Nota: Los síntomas pueden mejorar o empeorar con el tratamiento, el estrés o una enfermedad, y muchas personas pasan de una clase a otra con el tiempo. Con la atención adecuada, es posible pasar de una clase superior (más síntomas) a una clase inferior (menos síntomas).

Síntomas de la insuficiencia cardíaca versus etapas: ¿cuál es la diferencia?

Clases de síntomas (I-IV): son como el tiempo

Describen cómo se siente en este momento y pueden cambiar con el tratamiento, el reposo, una enfermedad o el estrés.

Etapas de la insuficiencia cardíaca (A-D): son como una escalera de una sola dirección.

Describen los cambios estructurales en el corazón a lo largo del tiempo.


Esto explica por qué puede sentirse mejor (pasando de la clase de síntomas III a la clase II) aunque la “etapa” de su insuficiencia cardíaca siga siendo la misma.

Resumen de las clases de síntomas de la NYHA

A continuación se presentan las cuatro clases de síntomas de la NYHA y cómo suelen afectar a la vida diaria.

Clase I

Sin limitaciones. Se siente “normal” al realizar las tareas cotidianas.

Clase II

Limitaciones leves. Las tareas sencillas resultan más difíciles (por ejemplo, caminar a paso ligero).

Class III

Limitaciones notables. Las tareas básicas provocan fatiga; solo se siente cómodo en reposo.

Class IV

Limitaciones extremas. Los síntomas están presentes incluso estando sentado sin moverte.

Clase I: Sin síntomas

No nota ninguna diferencia en sus actividades diarias en comparación con antes del diagnóstico. Se siente “normal” al realizar las tareas cotidianas. Algunas personas permanecen en esta clase durante años.

Vida cotidiana y trabajo

Puede realizar sus actividades habituales sin limitaciones.

Qué puede esperar

Algunas personas permanecen asintomáticas durante años, mientras que otras pueden desarrollar síntomas de forma gradual o inesperada.

Más información sobre la Clase I: Diagnóstico y tratamiento

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La MCD a veces se descubre durante pruebas realizadas por otro motivo, como una radiografía de tórax, una tomografía computarizada, una angiografía o una ecocardiografía. También puede identificarse mediante pruebas genéticas si se diagnostica a un familiar cercano.

Aunque se sienta al 100%, los medicamentos como los betabloqueantes o los inhibidores de la ECA actúan como un escudo, ayudando a evitar que el corazón siga agrandándose y mejorando la supervivencia a largo plazo. Un seguimiento médico constante permite a su equipo de atención detectar cambios de forma temprana, a menudo antes de que usted note los síntomas.

Las pruebas de imagen de seguimiento, normalmente un ecocardiograma tras varios meses de tratamiento, ayudan a determinar si el tamaño o la función del corazón están mejorando.

Clase II: Síntomas leves

Es posible que note una leve dificultad para respirar o fatiga al realizar actividades que antes le resultaba fácile, como caminar a paso ligero, hacer las tareas domésticas o subir escaleras. Quizás necesite descansar antes o dosificar sus esfuerzos. 

Vida cotidiana y trabajo

La mayoría de las personas siguen trabajando y manteniéndose activas, pero el trabajo a tiempo completo puede resultar difícil dependiendo de las exigencias físicas del puesto. Es posible que las limitaciones aún no sean evidentes para los amigos o la familia, lo que puede resultar frustrante.

Qué puede esperar con el tiempo

Los síntomas pueden variar de un día a otro. Seguir su plan de tratamiento y escuchar a su cuerpo puede marcar una diferencia significativa.

Más información sobre la Clase II: Vida cotidiana y opciones de tratamiento

Expanda cada sección para obtener más información

Un jugador de tenis puede notar fatiga después de un juego en lugar de un set completo. Una persona que antes llevaba una vida sedentaria puede sentir dificultad para respirar al caminar dos manzanas hasta la parada del autobús, cuando antes le resultaba fácil.

Muchas personas parecen estar bien por fuera, aunque en realidad necesiten ajustar su ritmo y energía de forma discreta porque su afección parece “invisible”. A esto se le llama “asintomático”. Esta experiencia puede resultar frustrante o aislante, ya que es posible que los amigos y la familia no se den cuenta de que estás haciendo un esfuerzo mayor que antes.

La mayoría de las personas pueden seguir trabajando y haciendo ejercicio con algunos ajustes. Saber cuándo descansar forma parte del control de los síntomas.

  • Los medicamentos siguen siendo la base del tratamiento. Los betabloqueantes ayudan a ralentizar el ritmo cardíaco y a reducir la carga sobre el corazón. Los inhibidores de la ECA o los antagonistas de los receptores de la angiotensina (ARA) ayudan a relajar los vasos sanguíneos y a mejorar el flujo sanguíneo.
  • Se pueden utilizar diuréticos si los síntomas se deben a la retención de líquidos.
  • Si su fracción de eyección es ≤35%, su médico podría plantearle la implantación preventiva de un desfibrilador automático implantable (DAI) para reducir el riesgo de muerte súbita cardíaca.

Los síntomas pueden cambiar con el tiempo. Algunas personas se mantienen estables, otras mejoran y otras pueden notar cambios graduales. Tomar los medicamentos esenciales según lo prescrito favorece la salud cardíaca y puede reducir la probabilidad de que los síntomas progresan.

Clase III: Síntomas moderados

Se produce dificultad para respirar o fatiga con una actividad inferior a la habitual. Caminar distancias cortas o realizar tareas domésticas requiere descansos frecuentes. Solo se siente cómodo cuando descansa.

Vida diaria y trabajo

El trabajo a tiempo completo puede resultar difícil dependiendo de las exigencias del puesto.

Qué se puede esperar con el tiempo

Los síntomas pueden variar de un día a otro. Con tratamiento y un marcapasos, la calidad de vida puede mejorar.

Más información sobre la Clase II: Vida cotidiana y opciones de tratamiento

Expanda cada sección para obtener más información

Una persona que antes caminaba por toda una gran tienda ahora necesita parar y descansar a mitad de camino o, a veces, incluso antes.

La hinchazón y la acumulación de líquido en las piernas, el abdomen o los pulmones se vuelven más frecuentes. Los diuréticos (“pastillas para eliminar agua”) y otros medicamentos ayudan a reducir la acumulación de líquido y a facilitar la respiración. En ocasiones, puede ser necesaria la hospitalización para mejorar el bienestar.

Manténgase tan activo como permitan sus síntomas. El movimiento suave, como dar paseos cortos a un ritmo cómodo, puede ser beneficioso. Es posible que las actividades que provocan una dificultad respiratoria o fatiga significativa deban realizarse a un ritmo más lento, dividirse en períodos más cortos o complementarse con descansos para conservar energía.

Las ayudas para la movilidad, los permisos de aparcamiento para personas con discapacidad o los carritos motorizados pueden ayudarle a ahorrar energía para las cosas que más le importan. Planificar descansos y simplificar las rutinas puede mejorar significativamente cómo se siente.

Medicamentos

  • Fármacos esenciales: betabloqueantes; inhibidores de la ECA o ARA. Estos bloquean los sistemas hormonal y neural activados y mejoran la supervivencia.
  • Medicamentos adicionales para síntomas más graves: espironolactona, hidralazina-nitrato, sacubitril/valsartán (Entresto®). Puede ser necesario ajustar la dosis si existe hipotensión o problemas renales.

Terapia con dispositivos

  • DCI (desfibrilador cardioversor implantable) si la FE es ≤30%.
  • Terapia de resincronización cardíaca (TRC) si la FE es ≤35% con determinadas anomalías en el ECG.

Muchas personas reducen su jornada laboral o solicitan prestaciones por discapacidad, especialmente si su trabajo es físicamente exigente. Por lo general, las personas con síntomas de clase III solicitan permisos de discapacidad.

Los síntomas pueden variar con el tiempo. Algunas personas se mantienen estables, otras mejoran y otras pueden experimentar un empeoramiento de los síntomas. Tomar de forma constante los medicamentos esenciales puede ayudar a reducir el riesgo de que los síntomas progresan.

Clase IV: Síntomas graves

Los síntomas se presentan incluso en reposo. Es posible que experimente:

  • Dificultad para respirar al estar acostado
  • Necesidad de dormir en posición elevada
  • Dificultad respiratoria nocturna repentina (sensación de “asfixia” que le despierta)
  • Fatiga extrema o sueño de mala calidad

Vida diaria y trabajo

La mayoría de las personas no pueden trabajar. Salir de casa puede resultar difícil y es posible que se necesiten visitas médicas frecuentes.

Qué se puede esperar con el tiempo

Incluso con síntomas graves, los cuidados centrados en el bienestar y los tratamientos de apoyo pueden mejorar la calidad de vida.

Más información sobre la Clase IV: Vida cotidiana y opciones de tratamiento

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Actividades sencillas como ducharse pueden provocar agotamiento. El apetito puede disminuir y el sueño suele verse alterado.

Manténgase tan activo como le resulte cómodo, centrándose en lo que le resulte factible en el día a día. Es posible que tenga que realizar las actividades más lentamente, con descansos frecuentes o con ayuda adicional. El uso de ayudas para la movilidad, como una silla de ruedas motorizada, puede ayudarle a ahorrar energía y a reducir los síntomas. A muchas personas en esta fase les resultan útiles algunas adaptaciones, como un permiso de discapacidad, para facilitar su vida cotidiana.

Algunas personas se benefician de medicamentos intravenosos, terapias cardíacas avanzadas, bombas cardíacas (VAD) o trasplantes para mejorar su calidad de vida.

Medicamentos

  • Fármacos esenciales: betabloqueantes; inhibidores de la ECA o ARA
  • Fármacos adicionales: espironolactona, hidralazina-nitrato, sacubitril/valsartán (Entresto®)
  • Dosis: puede ser necesario ajustar la dosis en caso de hipotensión o problemas renales; puede ser necesario suspender temporalmente algunos fármacos
  • Medicamentos intravenosos: muchos pacientes con síntomas de insuficiencia cardíaca de clase IV requieren hospitalización para recibir medicamentos intravenosos que mejoren los síntomas

Terapia con dispositivos

  • DCI si la FE es ≤30%
  • TRC si la FE es ≤35% con ciertas anomalías en el ECG

Con los tratamientos adecuados, los síntomas pueden fluctuar y, en ocasiones, volver a un nivel moderado o leve.

Para algunas personas, los cuidados centrados en el bienestar, incluidos los cuidados paliativos o los cuidados terminales, pueden proporcionar un apoyo importante y aliviar los síntomas.

¿Cómo se trata la miocardiopatía dilatada en todas las clases de síntomas?

Independientemente de los síntomas que tenga, la miocardiopatía dilatada suele tratarse con una combinación de tratamientos que actúan de forma conjunta para proteger su corazón y ayudarle a sentirse lo mejor posible.

Los medicamentos ayudan al corazón a bombear de forma más eficiente, reducen el daño a largo plazo, controlan los síntomas y mejoran la supervivencia. Algunos medicamentos utilizados para tratar la insuficiencia cardíaca son: 

  • Betabloqueantes: mejoran la supervivencia, reducen la carga cardíaca y, en ocasiones, mejoran la función cardíaca (FE).
  • Inhibidores de la ECA/ARA: reducen la remodelación y mejoran la función cardíaca, además de mejorar la supervivencia.
  • Diuréticos: ayudan a eliminar el exceso de líquido y reducen la dificultad para respirar y la hinchazón.
  • Otros medicamentos avanzados (p. ej., espironolactona, hidralazina-nitrato, sacubitril/valsartán), según sea apropiado.

Para obtener más detalles, consulte Medicamentos para la MCD.

Los dispositivos como los DCI o los marcapasos especializados pueden:

  • Apoyar la función cardíaca general.
  • Monitorizar y tratar los ritmos cardíacos peligrosos.
  • Mejorar la coordinación de los latidos cardíacos.

Para obtener más información, consulte: Dispositivos cardíacos.

Se recomienda mantenerse tan activo como lo permitan los síntomas, a menos que su médico le indique lo contrario. El movimiento suave y el ritmo adecuado ayudan a mantener la fuerza y la calidad de vida.

Los síntomas de la insuficiencia cardíaca no determinan su futuro. Muchas personas con miocardiopatía dilatada llevan una vida plena y satisfactoria, sobre todo cuando los síntomas se detectan a tiempo y se tratan de forma constante.

Usted es quien mejor conoce su cuerpo. Si sus síntomas cambian de repente o empeoran, póngase en contacto con su equipo de salud de inmediato o llama al 911.