Su dieta afecta el esfuerzo que realiza su corazón. No existe un plan único para todos los casos de miocardiopatía dilatada (MCD), pero tomar decisiones informadas puede reducir la tensión cardíaca y favorecer el bienestar general. Llevar un control de su peso, consumo de sal y de líquidos proporciona a su equipo médico información importante para detectar cambios tempranos y prevenir problemas.
Hable con su médico para ver qué cambios en la dieta pueden ser adecuados para usted.
Control del peso
Controlar el peso diariamente es uno de los hábitos más importantes para controlar la MCD. El aumento repentino de peso puede indicar retención de líquidos y es un signo común de que el corazón puede necesitar más apoyo, pero también podría reflejar otros factores. Informe a su equipo médico de cualquier cambio inusual.
Cuándo actuar:
Un aumento de 2 a 3 libras en un solo día o de 5 libras en una semana es una señal de advertencia. Informe de estos cambios a su equipo médico inmediatamente.
Consejo: las tendencias son más importantes que las cifras individuales. Lleve un registro de sus números diarios y llévelo a sus revisiones periódicas con su equipo médico.
Control de la sal y los líquidos
A medida que avanza la MCD, es posible que el corazón tenga dificultades para bombear líquido de manera eficaz, lo que provoca retención de líquidos. Controlar la ingesta de sal y agua es fundamental para reducir el estrés en el corazón.
- Ingesta de sal (sodio): consumir demasiada sal puede hacer que el cuerpo retenga líquido adicional, lo que aumenta el estrés en el corazón. Tenga en cuenta la sal “oculta” en los alimentos procesados, envasados y de restaurante. Su médico puede sugerirle un límite diario de sodio y, si es necesario, recetar medicamentos como diuréticos para ayudar a controlar los líquidos.
- Ingesta de líquidos: algunos pacientes pueden necesitar limitar la cantidad que beben cada día o tomar diuréticos para eliminar el exceso de líquido. No todas las personas con MCD necesitan una restricción estricta de líquidos. Su médico le indicará lo que es adecuado para usted.
Alimentación saludable
Llevar una dieta equilibrada en las cantidades adecuadas ayuda a mantener la energía y favorece el buen funcionamiento del corazón. Concéntrese en:
- Grasas saludables para el corazón: aceite de oliva, aguacates, frutos secos y pescado graso (o alternativas) para obtener omega-3.
- Alimentos ricos en fibra: cereales integrales, legumbres y lentejas para controlar el colesterol y mantener la energía.
- Frutas y verduras: una variedad de colores proporciona potasio y magnesio para el funcionamiento del corazón.
- Proteínas magras: aves, pescado o proteínas de origen vegetal en lugar de carnes rojas, que tienen un alto contenido en grasas saturadas.
Vitaminas y suplementos
Mantenga una lista actualizada de todas las vitaminas y suplementos herbales que toma y compártala con su médico. Algunos suplementos, incluidos ciertos productos herbales, pueden afectar el ritmo cardíaco o interactuar con ciertos medicamentos.
Consumo de sustancias
Se desaconseja encarecidamente el consumo de alcohol, marihuana y otras sustancias a los pacientes con MCD.
- El alcohol puede ser tóxico para las células del músculo cardíaco y puede debilitar aún más un corazón ya afectado por la MCD.
- La marihuana puede afectar la frecuencia cardíaca, la presión arterial y el ritmo cardíaco, y puede interferir con sus medicamentos.
Consulte a su médico
Cada caso de MCD es único. Consulte a su equipo médico antes de realizar cambios importantes en su dieta o comenzar a tomar nuevos suplementos. Ellos pueden brindarle orientación adaptada a la función actual de su corazón y a sus necesidades individuales.

Puntos clave
Consulte a su equipo médico antes de realizar cambios.
Controle su peso diariamente; las tendencias son importantes.
Controle la ingesta de sal y líquidos según lo recomendado.
Siga una dieta equilibrada y saludable para el corazón.
Comunique a su médico cualquier suplemento que tome.
Evite el alcohol, la marihuana y otras sustancias.