Recibir un diagnóstico de MCD puede resultar abrumador, pero no está solo. Aunque esta noticia puede ser difícil de asimilar, es importante saber que, con los tratamientos actuales, muchas personas diagnosticadas con esta afección llevan una vida larga, activa y plena.

Es natural sentir una mezcla de emociones en este momento. Dese permiso para asimilar esta noticia a su propio ritmo. Esta página está diseñada como un punto de partida al que puede volver cuando esté listo. Estamos aquí para ayudarie a superar esto, paso a paso.

La miocardiomiopatía dilatada (MCD) es una enfermedad del músculo cardíaco en la que la cavidad principal de bombeo del corazón (el ventrículo izquierdo) se agranda o “dilata”.

¿Qué ocurre?

A medida que el corazón se estira, las paredes musculares se vuelven más delgadas y débiles, lo que dificulta el bombeo eficaz de la sangre.

¿Es frecuente?

La MCD afecta aproximadamente a 1 de cada 250 personas.

¿Quiénes la padecen?

Se diagnostica con mayor frecuencia en adultos de entre 20 y 60 años, pero puede desarrollarse a cualquier edad.


Traducción de los términos médicos: Un diagnóstico de MCD conlleva muchos términos nuevos. Es normal sentir que estás aprendiendo un nuevo idioma. Hemos creado un Glosario de términos para ofrecer definiciones sencillas del vocabulario relacionado con la salud cardíaca que escuchará de su equipo de atención médica.

Identificar la causa de la MCD puede ayudar a sus médicos a elegir el plan de tratamiento más eficaz.

La mayoría de los casos de MCD se clasifican en uno de dos grupos principales: isquémica o idiopática.


Isquémica (relacionada con un infarto)

Alrededor del 50-60% de los casos

Esta es la causa más común de MCD y se produce cuando el músculo cardíaco se debilita y se agranda tras el daño causado por un infarto o una enfermedad coronaria.

Idiopática (causa aún no identificada)

Arededor del 40-45% de los casos

La MCD idiopática se diagnostica tras descartar otras causas, como la enfermedad coronaria, las cardiopatías valvulares o congénitas, la exposición a sustancias tóxicas, las afecciones metabólicas y las infecciones. Aproximadamente el 35-50% de estos casos tienen un componente genético. 

La MCD familiar (genética) se produce cuando dos o más miembros de la familia padecen MCD idiopática. Los familiares de primer grado tienen un 50% de probabilidades de ser portadores del mismo marcador genético. La identificación de variantes genéticas puede orientar el tratamiento y las terapias futuras.

La MCD relacionada con el embarazo (cardiomiopatía periparto, PPCM) se desarrolla durante el embarazo o poco después. Puede haber un vínculo genético, por lo que las mujeres con PPCM y sus familiares de primer grado deben seguir las mismas recomendaciones de exámenes médicos cardiovasculares que las personas con MCD genética.

Para obtener más información, visite Causas de la MCD.

Cuando el corazón tiene dificultades para bombear sangre debido a la MCD, a veces se puede acumular líquido en el cuerpo. Su médico puede ayudarle a controlar estos síntomas. 

Los primeros signos de alerta de la MCD incluyen:


Dificultad para respirar

Dificultad para respirar mientras se está en reposo o acostado.

Limitaciones en la actividad

Quedarse sin aliento al realizar tareas sencillas, como subir escaleras.

Edema (hinchazón)

Hinchazón en las piernas, los tobillos o el abdomen.

Fatiga

Sensación constante de “agotamiento”, incluso después de descansar.

Para obtener más información, visite Síntomas de la insuficiencia cardíaca.

Su equipo médico suele utilizar tres herramientas principales para establecer su estado de salud “de referencia”. Estas pruebas ayudan a sus médicos a comprender cómo está funcionando su corazón en este momento, de modo que puedan hacer un seguimiento de su evolución a lo largo del tiempo.

Las herramientas de diagnóstico comunes incluyen:


Ecocardiograma (ECO)

Una ecografía que obtiene imágenes del corazón para comprobar su estructura, tamaño y función de bombeo. La información obtenida del ecocardiograma se puede utilizar para determinar la fracción de eyección.

Electrocardiograma

Registra el ritmo eléctrico del corazón para detectar latidos irregulares (arritmias)

Historia clínica y exploración física

Se trata de un análisis exhaustivo de tu historial médico personal y tus antecedentes familiares para identificar riesgos genéticos o factores desencadenantes externos.

Para obtener más información, visita Función cardíaca y pruebas.

Si su MCD no está provocada por un infarto o una enfermedad coronaria, suele estar relacionada con factores genéticos. Dado que la miocardiopatía puede ser “silenciosa” (no presentar síntomas), las pruebas de detección y los análisis genéticos son herramientas muy útiles para la detección precoz, con el fin de proteger tanto a usted como a su familia.

¿Debería someterme a pruebas genéticas?

Las principales organizaciones médicas, entre ellas la AHA (Asociación Americana del Corazón) y el ACC (Colegio Americano de Cardiología), recomiendan las pruebas genéticas para cualquier persona con MCD no causada por una enfermedad cardíaca.

Identificar una mutación genética puede salvar vidas porque:


Orienta su tratamiento

Conocer la mutación específica ayuda a sus médicos a adaptar la atención a sus necesidades y mejora los resultados.

Identifica el riesgo familiar

Los hijos y hermanos de una persona con MCD genética tienen un 50% de probabilidades de heredar la misma mutación. Las pruebas aclaran quién está en riesgo y quién no.

Contribuye a la investigación

Su información puede ayudar a los científicos a comprender mejor la MCD genética y respaldar la investigación en curso que puede conducir a nuevos conocimientos y posibles tratamientos futuros.

Para obtener más información sobre las pruebas genéticas, el proceso y lo que significa para usted, visite el Consorcio de Concientización sobre la Miocardiopatía Genética (GCAC).

La MCD es una enfermedad crónica, lo que significa que deberá controlarla de por vida. Aunque actualmente no existe una “cura” que devuelva al músculo cardíaco al estado exacto en el que se encontraba antes del diagnóstico, las perspectivas para los pacientes son hoy más prometedoras que nunca.

Recuperar su calidad de vida

Con un plan de tratamiento constante, muchos pacientes pueden volver a sus actividades diarias y sentirse muy cerca de cómo se sentían antes del diagnóstico.

Elementos clave de su tratamiento:


Medicamentos

Son la base de su atención. Pueden ayudarle a sentirse mejor, a veces pueden mejorar la función cardíaca y, lo más importante, pueden ayudarle a vivir más tiempo.

Dispositivos cardíacos

Si los medicamentos por sí solos no son suficientes, su equipo podría sugerir dispositivos como marcapasos o DAI (desfibriladores automáticos implantables). Estos dispositivos pueden ayudar a mejorar la función del músculo cardíaco y protegerlo de ritmos cardíacos letales.

Atención personalizada

Su plan es único para usted. Tanto si su MCD es genética como adquirida, identificar la causa ayuda a su equipo de atención a elegir el enfoque más eficaz.

Manejo proactivo

Usted es el miembro más importante de su equipo de atención. Una alimentación saludable para el corazón, mantenerse activo y mantener una actitud positiva contribuyen a obtener mejores resultados a largo plazo.

Esperanza para el futuro

Para quienes padecen MCD por causas genéticas, tenemos la esperanza de que las terapias génicas emergentes ofrezcan algún día formas aún más específicas de controlar o tratar la MCD desde su origen.


Hitos en el tratamiento de la MCD

Descubra cómo han evolucionado los tratamientos para la MCD en los últimos 60 años y por qué hoy en día hay una esperanza real para los pacientes:  Historia y hitos de la MCD.

Aunque cada caso de MCD es único, muchos pacientes que siguen su plan de tratamiento observan mejoras significativas en su salud y calidad de vida.

Éxito a largo plazo

Al evitar los factores de riesgo conocidos (como el tabaquismo o el consumo excesivo de alcohol) y mantenerse activos, muchos pacientes llevan una vida larga y feliz que no se ve condicionada por su diagnóstico.

El objetivo del tratamiento

Con una medicación constante y un seguimiento médico, muchos pacientes observan una mejora en su función cardíaca y una disminución de sus síntomas. En algunos casos, el corazón puede incluso “remodelarse” a sí mismo, volviéndose más fuerte y eficiente con el tiempo.

Opciones avanzadas

Para los pacientes con casos más graves, la medicina moderna ofrece intervenciones avanzadas. Estas pueden incluir dispositivos cardíacos especializados o, en algunos casos, la posibilidad de un trasplante de corazón.